Dragon Trail 2018

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En oriente el dragón es considerado una criatura benigna, mientras que en occidente es más a menudo mostrado como un enemigo al que se debe combatir. Dice ser, aquel que vence al dragón se convierte en un héroe.

Uceda se sumerge en una leyenda en el siglo XVI con el Capitán Bolea y la serpiente alada Sucuriju. (Representación tallada en la iglesia de la Plaza Mayor de la muerte de Sucuriju por el Capitán Bolea)

Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años había una serpiente voladora con forma de Dragón que habitaba en las Cárcavas. Por las noches, subía hasta el pueblo para comer ovejas. Los vecinos de Uceda vivían atemorizados y cuando oscurecía escondían a los niños pequeños para que el Dragón no pudiera encontrarlos y comérselos. Todos se encerraban en sus casas, tapaban las chimeneas y rezaban para que el bicho no se fijara en ellos. Para que el dragón no estuviera hambriento, los vecinos le tiraban desde arriba animales vivos y atados para que no pudieran escapar.

Desesperados, tuvieron una idea: ofrecerían al Capitán Bolea, que vivía retirado en el pueblo tras luchar en Flandes, la gloria a cambio de matar al Dragón. El Capitán no lo dudó, aunque sabía que su vida corría serio peligro.

Una noche, cuando cayó el sol, el Capitán bajó por la Cárcava con una lanza en cuya punta había clavado un trozo de carne fresca envenenado. Cuando el Dragón lo olió salió de su escondrijo. Abrió su enorme boca para tragarse la carne y el Capitán Bolea aprovechó para clavarle la lanza y atravesarle la garganta. Había vencido al gran Dragón.

El Dragón está representado por los colores de la tierra y sus Cárcavas donde habita. La Tierra simboliza el ambiente nutritivo que permite crecer a las semillas, de las que emanan todas las cosas vivas y a las que regresan. El elemento TIERRA significa receptividad, lo que cuida, cobija, protege y sostiene a todo. Según el pensamiento chino, todo lo que existe está sostenido por la tierra.

También se representa en la época de invierno puesto que en torno a la tierra el solsticio de invierno simboliza la victoria de la luz sobre la oscuridad, o el final de un ciclo y el comienzo de otro, de luz y crecimiento. Su ciclo diario es el nacimiento, la muerte y la resurrección.